Capítulo 27: Un simple humano.
A pesar de la férrea determinación de Yara para mantenerse firme en su odio hacia Brad, se encontró en una situación que jamás había imaginado.
Mientras permanecía sola en la habitación del sótano con el alfa herido, curándolo y cuidándolo para que su condición no fuera revelada y a pesar de sus deseos de venganza, en el fondo no podía permitir que Brad muriera allí, no porque le interesara lo que le pasara, sino porque él debía morir de su propia mano, no de esa manera.
Con manos temblorosas,