Capítulo 102. Un sacrificio por la familia.
El corazón de Roxana latió como un tambor salvaje, resonando en su pecho con una urgencia que amenazaba con traicionarla.
Sus ojos, dos esferas oscilantes, se movieron frenéticamente entre la figura imponente de su padre y la postura desenfadada de su hermano.
—¿Lo conoces? —preguntó de nuevo su padre con una voz que parecía tallar cada palabra en el aire gélido de la habitación.
Ella se quedó en silencio, nerviosa, porque no sabía qué consecuencia podía causarle a su familia tener un enfrenta