083. PESADILLAS REALES
AJAX
Noté que Amalia siempre estaba sobre mí, parecía insegura por algo, sin embargo, por mucho que le pregunté no soltó prenda.
Quizás solo me extrañó estos días.
Por supuesto me encantaba ser el centro de la atención de mi hembra, yo muero por tocarla y pasar cada segundo de mi tiempo con ella.
Pero ahora mismo, con varias decisiones por tomar en mi cabeza, el acercamiento casi obsesivo de Amalia me preocupaba y mucho.
Esa noche nos quedamos en la cabaña y volvimos a hacer el amor, para dormi