Alexander ha subido todas las maletas al taxi, llevo alrededor de tres para mí y Alexander solo una… no sé cómo puede hacer eso, vamos una semana.
—Olivia, estarás libre una semana— le entrego un sobre con suficiente dinero para que se de unas merecidas vacaciones, ella se niega a aceptarlo pero yo insisto—. Nunca tomas vacaciones, hazlo ahora, por favor, te quiero en excelente condiciones el próximo martes.
Su sonrisa es mero agradecimiento, toma avergonzada el sobre y niega un tanto sonrojada