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Domenic me dejo en la misma esquina donde me recogió, él quería llegar a casa, pero yo sabía que si mi papa lo veía se iba a formar un enorme problema y la verdad yo no estaba lista para afrontar algo así por el momento.

Momo se despidió de Domenic dándole un dulce beso en la mejilla, yo que sostenía a Wilches en los brazos solo le dije adiós. Aun me recriminaba por lo que había pasado la noche anterior, y aunque lo disfrute como nunca no dejaba de estar mal, sobre todo porque él estaba casado
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