Habían pasado dos días desde que deje a claudine en esa esquina, ella no me contestaba las llamadas, y yo estaba desesperado por esa situación.
La puerta de mi oficina se abrió y entro Kendal, se veía mucho más madura y feliz.
— tu y yo tenemos que hablar — me dijo.
Yo me cruce de brazos y la observe mientras ella caminaba y se sentaba frente a mí.
— creo que voy a despedir a mi secretaria, deja entrar a mi oficina a cualquier persona — comente.
Kendal puso los ojos en blanco.
— sigues siendo l