Después de la ceremonia, la recepción fue una celebración llena de alegría y risas. La música, la comida y la compañía eran perfectas, y todos los invitados parecían disfrutar de la fiesta en los enormes jardines de la casa en Norwich.
Mi padre deambulaba por el lugar, como si estuviera recordando, yo me acerqué a él y le ofrecí una bebida.
— tu madre quería vivir aquí, me insistió muchas veces eso — me conto.
Yo me quedé en silencio y no respondí nada.
— lamento culparte todos estos años por l