Cuendo iba a darme la vuelta para irme Domenic me detuvo con rapidez, me levantó y me sento en el escritorio, yo iba a bajarme pero el me lo impidió.
— Deja de jugar conmigo de esta manera — Le dije muy molesta.
— No estoy jugando — Me dijo.
— Entonces deja de hacer estas cosas, tu no eres para mí, y yo jamás seré para ti — Le dije.
Domenic sonrió.
— De este castigo no te vas a salvar — Me dijo.
Domenic bajo su cabeza y le dió un suave beso a mi garganta, yo sentí como tomo mi cuerpo tembló por