Mundo ficciónIniciar sesiónNarrado por Miguel.
Reconozco que mis días en la ciudad, sin ella, fueron aburridos. Me la pelaba a diario, pensando en ella, y terminaba frustrado, bebiendo cerveza en la soledad de mi habitación, o en la barra de algún bar, añorándola.
¿En qué momento esa mujer se me había metido tan hondo, que ni siquiera me había dado cuenta?
El lunes me despedí de mi familia,







