C28- ELLA ERA PERFECTA.
C28- ELLA ERA PERFECTA.
El pulso en el cuello de Savanna martilleaba con una fuerza que le ensordecía los oídos. Miró los ojos de Ian, encendidos por un hambre que iba más allá del químico en su sangre, y la rigidez que solía apoderarse de sus extremidades ante la proximidad de un hombre se disolvió. Sus pulmones se llenaron de aire, una inhalación profunda que no trajo consigo el pánico de su pasado, sino una urgencia nueva.
El recuerdo de los dieciséis años intentó asomar su sombra, pero el c