C115: La furia de una esposa traicionada
El mundo de Savanna se había reducido a un solo punto.
A un solo hombre.
A Ian, parado frente a ella como si los últimos ocho meses no hubieran existido. Como si no la hubiera dejado sola, llorando sobre una tumba vacía mientras su hija crecía dentro de ella sin conocer a su padre.
No podía hablar.
Las palabras se habían atascado en su garganta, ahogándose bajo el peso del shock. Su cerebro se había desconectado, dejándola en un estado de parálisis q