C119- ACOSADOR MILLONARIO
Savanna salió de la ducha sintiendo el vapor pegándose a su piel como una segunda capa. Se envolvió en una toalla esponjosa que probablemente costaba más que su primer auto y caminó hacia el vestidor. Cuando abrió las puertas de madera tallada, sus cejas se alzaron hasta casi perderse en su cabello húmedo.
Ropa.
Montones de ropa nueva.
Todas de su talla.
Todas de marcas reconocidas que normalmente solo veía en revistas de moda.
Y todas, absolutamente todas, diseñadas p