Capítulo Siete
~MONIQUE~
Los guardias me acosaron antes de que pudiera pestañear.
Unas manos ásperas me sujetaron los brazos, arrancándome con tanta fuerza que mis rodillas se estrellaron contra el suelo de mármol. El dolor me recorrió las piernas, pero me negué a emitir un sonido. Me negué a darle esa satisfacción a esta bruja.
"¡Muévanla!", ladró la Luna.
Dos guardias me arrastraron por el pasillo; mis pies rozaban la piedra pulida. Otro me empujaba la cabeza hacia abajo cada vez que intentab