59. UN ENEMIGO CERCANO
—Necesito ausentarme y hacer trabajo de campo, no puedo quedarme más tiempo tras el maldito escritorio —dice Sebastián enojado.
—Lo que estás proponiendo es una masacre, Sebastián. No podemos simplemente llegar y abrir fuego.
Estoy en una discusión acalorada con Sebastián mientras el abuelo y mi tío solo observan sentados a un lado. Afortunadamente, Isabella no está, pues hoy es su entrevista en la universidad, así que estará fuera durante varias horas. Le prometí que no le ocultaría nada y no