58. CONVERSANDO DE VERDAD 2
Estamos recostados en la cama, mirándonos el uno al otro y teniendo la conversación que debimos haber tenido hace rato. Ahora conozco su versión de las cosas y quiero pensar que también un poco de los tintes con los cuales está pintada su alma. El hombre a mi lado no solo tiene lastimado el cuerpo, sino que está reconociendo ante mí su inmadurez, pero a mis ojos está demostrando ahora todo lo contrario.
Estos días tuve tiempo más que suficiente para pensar. Ya no puedo seguir tapando el sol con