57. CONVERSANDO DE VERDAD
Estúpida dieta, estúpidas recomendaciones de mi cuñada. Ya estoy en casa y, contrario a lo que creí, mi alimentación nada que mejora de sabor. Mi cuñada instruyó muy bien a Isabella sobre qué es lo que debo comer y cada cuánto, así que, después de que Isabella descubrió al abuelo camuflando un pudín, no he podido consumir nada que sepa bien. Tengo la leve sospecha de que mi cuñada se está desquitando conmigo por haberle quitado a Isabella.
—No digas tonterías —me reprende Isabella tras ese últim