46. HAY RUMORES DE QUE PERDEMOS PODER
—¿Nos estamos volviendo unidos? —Esa es la respuesta de Sebastián cuando por fin contesta su celular—. Eres tan insistente como una novia celosa.
—Necesito que hablemos antes de llegar a la casa, no quiero que Isabella pueda escuchar temas tan delicados. —Un silencio se hace al otro lado de la línea y sé que está pensando si aceptar o simplemente joderme la vida.
Sebastián es así, un poco lento. Estoy seguro de que su demora es sopesando si algún día debe pedirme el mismo favor, y obviamente la