C83-SORPRESA EN EL DORMITORIO
Axel subió las escaleras a la habitación y, en cuanto entró, el aire se le quedó atascado en la garganta.
Arianne estaba allí, sentada en el borde de su cama con la luz temblorosa de las velas bailando sobre su piel, convirtiéndola en algo irreal y jodidamente perfecto. El camisón blanco era una broma cruel: tan fino que se transparentaba todo, pegado a sus curvas como si estuviera mojado, marcando los pezones duros y la línea suave de su vientre hasta perderse ent