C84-TODO LO QUE SOY
Axel la depositó en la cama y sus rodillas hundieron el colchón cuando se colocó entre sus piernas abiertas, mirándola desde arriba, pero no era solo hambre animal en sus ojos: era adoración absoluta, devoción que ardía más fuerte que cualquier instinto.
Arianne se mordió el labio inferior, el pecho subiendo y bajando rápido, extendió los brazos hacia él.
—Ven aquí, mi alfa… —susurró—. No me hagas esperar más. Quiero sentirte en todas partes.
Axel gruñó bajo, y sus manos se