Mundo ficciónIniciar sesiónLa mañana venía apretada. Seiya ya estaba listo para salir cuando Eriss empezó a llorar en brazos de la niñera, un llanto agudo, inconforme. Seiya se volvió de inmediato, lo tomó y lo acunó contra el pecho. El bebé se calmó casi al instante, respirando hondo, aferrándose a su camisa.
El enigma lo meció unos segundos más y volvió a entregarlo. El llanto regresó de inmediato. Más fuerte. La niñera intentó tranquilizarlo, caminando despacio por l







