Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa tarde en Oshōri se había vuelto densa sin previo aviso. Seiya llevaba varios minutos frente a la pantalla sin avanzar una sola línea. Los números estaban ahí, ordenados, impecables, pero no lograban anclarse. Algo en su cuerpo iba un paso adelante de su cabeza.
La puerta de la oficina se abrió con discreción.
—Señor Kurosawa —dijo Luka, entrando con una carpeta







