Mundo de ficçãoIniciar sessãoEsas palabras hacen que Miguel detenga sus manos cuando se está limpiando. Se pone pálido y definitivamente el éxtasis que sentía hace apenas unos segundos se le evapora al encontrarse en él” encrucijada.
Trata de decir algo, pero ninguna palabra sale de su boca.—¿James? —pregunta la chica despegando el móvil de su oreja para verificar que la llamada no se haya cortado. Pasan varios segundos hasta que Miguel pueda responder.—Eh… sí, aquí estoy, lo siento —se disculpa, ganan






