La vida a Miguel lo volvía a golpear, le tocaba empezar de cero otra vez. El pelirrubio decaído por los últimos acontecimientos en su vida, ingresa a su antiguo taller, ese que le alimentó el hambre durante muchos meses y el que costeó los caprichos de Mariah.
Miguel mira aquel polvo que tapiza todo el lugar por el tiempo que estuvo sin ir a darle una limpiada, a pesar de no quedar lejos de su casa, al cerrarlo se olvidó de su existencia. Al estar de nuevo desempleado tuvo que recurrir al lug