Dicen que el destino, es impredecible y realmente parece que así es. Mariah entra al bar, necesita tomar un trago a solas y no tener que pensar en nada. Los encuentros sexuales con los multimillonarios con los que ha estado saliendo, realmente le ofrecen lujos y distracción pero a cambio, ella debe entregarse a ellos y a sus oscuros deseos.
No tenía nada que ver con ser escrupulosa, sino que por primera vez, en el tiempo que tiene separada de Miguel, extraña su cariño, la manera en que la con