Miguel y Margaret reaccionan haciéndose a un lado de su compañero de trabajo quién aún no reacciona.
James pone mala cara –más de la que ya tiene–, ese día sus empleados se empeñaban de sacarlo de quicio. Iba de camino a la cocina a pedirle una pastilla para el dolor de cabeza a su sirvienta cuando escuchó la conversación esos tres. “Pero… ¿Qué se creían? ¿Acaso se les olvidaba quién le da de comer?” Se pregunta James.
—Hermes —su tono de voz lo hace reaccionar por fin, diciendo lo primero