—Estamos revisando. Hay movimientos sospechosos en las transferencias. Es posible que alguien dentro haya manipulado los pagos.
Mónic sintió que el aire se volvía espeso. Se contuvo, tratando de tranquilizarse. No podía darse el lujo de tener otro ataque de ansiedad en ese momento.
—¡¿Cómo puede ser eso posible?! —cuestionó al borde del colapso.
—Justo de eso queríamos hablar en la reunión que teníamos programada —se justificó Freth—. En una revisión profunda, nos dimos cuenta de que algunos nú