Mientras Logan retiraba el cuerpo de Chelsea del suyo, no podía dejar de pensar en Mónic. En lo que estaría pasando por su cabeza en esos momentos.
Sabía, por la manera en la que le había hablado, que las cosas entre ellos habían vuelto a como cuando se conocieron.
La manera fría y distante con la que le hablaba era la primera señal para saberlo.
Había sabido desde que aceptó la cita con Chelsea que no había sido buena idea, y ahora comprendía por qué había sentido eso.
—Pero no vamos a quedarn