SILVIA
—¡Silvia ! —escuché que alguien me llamó. Iba saliendo de mi última clase.
Volteé a ver al susodicho:
Damián .
Damián llega y me sonríe como tonto.
—Damián —lo saludé, terminé de meter mis cosas al bolso y salí a los pasillos.
—¿Cómo estás, Silvia ? —me pregunta detrás de mi. Damián era un poco bajo, su pelo era rizado en negro y usaba lentes. Él siempre me seguía desde que tengo uso de razón. Es decir, creo que nunca me supera. —Supe lo que le pasó a Max. Es triste.
—Ya lo sé