MARCOS
CONFUSIONES
Entre tanto correteo que hacía como loco llegó un momento en el que me detuve y me aconsejé a mi mismo:
—¡Vamos Marcos, cálmate! —exclamé con voz apaciguada—Siempre has salido de todos tus problemas y este no será la excepción.
Aunque claro, el estar muerto no creo que tenga solución. El haber sido capitan del equipo me había servido en mi personalidad, ya que siempre estaba animando a mis amigos pero esta vez no me lo estaba aplicando a mi.
Levanté mi rostro de manera com