Años después…
- ¡Señor Howard! Es un enorme gusto verlo por aquí, hace mucho que no nos veíamos. ¿Cómo le fue en el monte Everest? Supe que se fue a escalarle, debió ser una experiencia inolvidable.
Theodore Howard sonrió y dijo:
- Solo le puedo decir que, aquella experiencia me devolvió la vida, ir a ahí, me hizo darme cuenta de que estaba vivo y que había mucho por lo que seguir vivo.
- ¡Maravilloso! ¡Simplemente maravilloso! Me encantaría tener la juventud y frescura que usted tiene para