—Ni siquiera lo intentes Maricela. —advierte al ver mis intenciones. —Este lugar tiene la sensores de movimiento activados en toda la casa y el jardín. Si sales, los guardias de la entrada..
—Si, si, si, —dije aburrida. —Me van a capturar y me traerán de regreso.
Se queda parado observándose por leves instantes, observo como una gota de sangre rueda por su mejilla y al sentirla toca la gota de sangre, al verla sonríe de lado mientras la limpia con sus dedos.
—Así que eres capaz de esto. —sient