Xander regresó a Atenas envuelto en un clima hostil.
Los titulares no sorprendían: ataques, insinuaciones sobre Elena, cuestionamientos a su conducta… nada nuevo. La prensa llevaba años esperando un error suyo, y ahora lo tenía.
No necesitaba demasiadas piezas para entender.
El apellido Laskaridis no aparecía en ninguna portada… pero se sentía en todas. En el tono, en la insistencia, en la forma en que cada artículo parecía empujarlo contra una esquina.
No era casualidad. Era Laskaridis vengand