La noche en Agios Leoni era distinta.
Demasiado silenciosa.
El tipo de silencio que no calma sino que obliga a recordar.
Xander estaba de pie frente al ventanal.
Las luces de la casa apenas iluminaban el reflejo de su propio rostro.
Más duro.
Más cansado.
Más parecido a alguien que no quería reconocer.
Afuera, el mar golpeaba suavemente contra las rocas.
Siempre igual.
Inmutable.
Como si nada hubiera cambiado en todos esos años.
Pero él sí.
O eso quería creer.
Cerró los ojos un in