32. Palabras impulsivas
Rexon.
No dejaba de pensar en ella, en ningún maldito momento, en la noche al terminar de contarle al resto de la manada lo sucedido con Ryan y Ali me fui directo al lago, a esconderme entre los arbustos en la espera de que ricitos de oro saliera a observar la luna como todas las noches, pero esa vez no lo hizo. Decepcionado regresé a mi habitación, me detuve en su puerta, podía escuchar sus latidos y respiración tranquila, estaba dormida, a mi mente llegó la imagen de su rostro cerca del mío,