172. No se puede seguir metiendo conmigo
Abro los ojos de nuevo, y esta vez me topo con un oscuro techo y un ventilador con una bombilla que emite una luz muy tenue, parpadeo varias veces, en esta ocasión mi cuerpo siente matices de dolor y tengo una sensación de pesadez, señal de que ahora si estoy en el mundo real. Enfoco la mirada y me tomo mi tiempo para sentir, cada una de mis extremidades, cada dedo de mis manos y pies, cada músculo dolorido, el único sonido en este lugar es el dichoso aparato que monitorea mi latido, emite un r