166. Tenemos un trato
Si soy una loba, pero detesto el bosque, el aroma a tierra, los animales del exterior, el viento húmedos, cielos... no soy una salvaje, pero aun así me niego a vestirme como una pueblerina, admito que mi vestido ajustado no me hace fácil la movilidad, y trato de pensar lo menos posible en como el tacón de mis zapatillas se hunde en la tierra, avanzo por unos arbustos y un pequeño grito de disgusto sale de mi garganta al momento que mi rostro choca con una red de telaraña.
— ¡Maldita sea! ¡Puto