Ya era tarde, y Rosalía se disponía a descansar. Estrella y Claus también regresaron a sus respectivas habitaciones.
Estrella, con un semblante serio, se sentó en la cama, con una expresión bastante preocupada.
Claus preguntó: —¿Qué te pasa?
Estrella rodeó el brazo de Claus y apoyó la cabeza en su hombro. —Dime, ¿crees que mi abuela está decepcionada de mí?
Cuando se trataba de asuntos relacionados con los niños, ella se sentía muy impotente.
—¿Cómo podría ser? Tu abuela te quiere demasiado