Sin embargo, al día siguiente, Claus seguía inconsciente en la cama del hospital. Estaba débil y somnoliento a causa de la medicina que le habían inyectado. Mas gracias a ello y a los cuidados de Estrella, su fiebre ya había cesado.
A juzgar por el estado de Claus, era mejor que durmiera, después de todo, el cuerpo se recupera mejor de esta manera y a él le hacía falta bastante descanso.
Estrella casi no se separaba de él, se sentía más aliviada si lo cuidaba ella misma que en vez de otra perso