Los policías se fueron y el campus volvió a quedar en silencio. El rector estaba tan preocupado por los recientes incidentes que sus cabellos se habían vuelto blancos. Agitó la mano y dijo:
—Continúen con las clases, no queremos que los estudios se retrasen. No se preocupen, los policías son capaces de manejar este asunto.
Estrella se acercó a Claudia y la miró con pereza.
—Profesora Claudia, todavía me debe una disculpa, ¿no es así?
Enseguida, el rostro de Claudia se puso negro. Creía que Estre