El médico empujó la puerta, entró y vio esta escena. Inmediatamente bromeó:
—Ustedes dos se ponen cada día más y más acaramelados.
Se trataba del médico encargado de atender a Claus, seguía manteniendo buenas relaciones con él y de vez en cuando bromeaba sobre los dos. Estrella no conocía la timidez cuando se trataba de sus allegados, pero ahora era el médico quien se burlaba de ella lo que la hizo avergonzarse un poco.
Dejó la manzana a un lado y fingió jugar con el móvil. Sin embargo, Claus