Capítulo 44 Cuanto más la miraba, más le gustaba.
Rosalía le dio un sorbo a su té para ocultar la sonrisa en su rostro. Tosió levemente y habló:
—Esta chica no tiene la capacidad de percibir las intenciones de la gente, no le presten atención cuñados. —Luego fingió estar enojada y con una expresión seria la regañó—: Estrella, sé prudente. Da un paso atrás, quédate detrás de Claus.
Estrella agachó la cabeza y obedientemente se colocó detrás de Claus como se le había ordenado.
—El propósito por el que los llame hoy aquí es para presentarles a la