Al terminar de hablar, Estrella arrojó el balón al estómago de Isabella, impactando directamente en su abdomen.
Estrella controló muy bien la fuerza, de manera que el golpe no fuera muy fuerte. Esperaba que Isabella aprendiera a contenerse, ya que ella no era una persona fácil de intimidar.
Se sacudió el polvo de las manos y dijo:
—¿Lo has visto? Esa fue una acción “deliberada”.
Isabella se quedó atónita… ¿Cómo se atrevía esa chica a hacerlo frente a tanta gente? Ahora casi todo el mundo estaba