Todos los compañeros presentes hablaban mal de Estrella.
Ella no se enfadó por esas palabras, solo quería burlarse de la actuación de Isabella, quien era calculadora y manipuladora. Sabía cómo trasladar el foco del conflicto a Estrella a través de la opinión pública.
Estrella no se opuso a nada, solo se quedó allí, cruzada de brazos y viendo el “espectáculo” interpretado por Isabella.
Al darse cuenta de lo que había pasado, Alejandro se acercó y le preguntó a Isabella preocupado:
—¿Qué ocurrió?