Una vez en el coche, Claus preguntó a Estrella por su dirección:
—Señorita Galve, ¿dónde vive?
Las comisuras de los labios de Estrella se crisparon. Si no sabía dónde vivía, ¿por qué acababa de decir que iban en la misma dirección? ¿Estaba bromeando? Puso los ojos en blanco en su mente. La dirección era un problema menor, al final, tuvo que darle la de Héctor.
Claus asintió y le indicó al chófer que condujera. Después de eso, no dijo nada más.
Estrella estaba un poco confundida. Había pensad