Estrella no habló más sobre este tema, pero tenía una idea en su mente: quería dedicar su vida a salvar a más niños y ser útil a la sociedad.
Con este pensamiento, el corazón de Estrella pareció volverse más firme, porque ya sabía lo que iba a hacer en el futuro. Tarde o temprano, tendría que salir de ahí. No podía quedarse por el cariño que le había dado por la familia Burgos. Aunque había encontrado consuelo y había salido de la sombra ahora, en el mundo todavía había muchos niños que sufrían.