Claus bajó los ojos. La luz parpadeante le iluminaba la cara. Se sentía extraño porque por un momento no había tenido claro lo que estaba pensando. Pero era inevitable, una vez que surgió el pensamiento se volvió muy consciente de que su corazón latía por esta chica.
Debió haberlo comprendido desde que la conoció. ¿Cómo no sentir nada por una persona tan especial? Era él quien había sobrestimado su propia resistencia y subestimado los encantos de Estrella. Pero al final, acabó actuando según su