Claus vio cómo Estrella convencía a Rosalía para que obedeciera. Había algo de verdad en lo que había dicho Rosalía, y en cierto sentido Estrella era una bendición para la familia Burgos. Tras hacer una pausa, Rosalía, poco acostumbrada a estar ociosa, volvió a preguntar por la empresa.
—¿Cómo va ahora? ¿Ha habido algún otro movimiento en la segunda y tercera casas?.
—Los Tíos abuelos no se rendirán fácilmente —Claus dijo en voz baja—, tal vez están gestando algún plan, todos tenemos que ser cui