Gairin sacó una botella de perfume de colección, empaquetada en una sofisticada y elegante caja de madera de sándalo calada.
La tenue fragancia azulada se entreveía dentro de la caja.
Estrella miraba curiosa el perfume en manos de Gairin, con una expresión de alegría en sus ojos.
Era evidente que le gustaba mucho esa botella de perfume.
Gairin le dijo a Estrella: —Esta es la fórmula que tu maestro dejó hace años. La mandé a desarrollar en secreto por la empresa. Puedes probarla. Creo que este