Nathan
Simon me recibió en su oficina cerca de las nueve de la mañana, habíamos quedado más temprano, pero se había retrasado por alguna razón que desconocía. Se disculpó por la demora y me invitó a pasar. Se veía serio y distraído, como si algo le preocupara. No quise preguntar, no era mi asunto, aunque tenía curiosidad. ¿Era respecto a Evelyn? Me obsesionaba cuando hablaba con él, o cuando sabía que lo vería. Sería tan fácil preguntarle por ella y obtener algo de información.
—Dame un minuto