Nathan
Estuve trabajando todo el día, llegué a casa, me duché y me dormí temprano. Estaba agotado y necesitaba un buen descanso.
La alarma se activó a las seis de la mañana, como todos los días. Le di un manotazo al reloj y me levanté de la cama con los ojos entrecerrados. Me metí al baño y me duché. Elegí ropa deportiva y salí a trotar alrededor de la manzana durante una hora. Cuando regresé, vi un auto estacionado frente a mi casa. Era Stella. Me saludó agitando la mano mientras decía mi no